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domingo, 17 de diciembre de 2017


LA RESPONSABILIDAD SOCIAL ANTE LOS GRUPOS IMPLICADOS: LOS STAKEHOLDERS.

Según (Parra, 2006) El concepto de personas o grupos implicados en la misión de la organización es clave para entender ante quien es responsable una organización, pues no tendrá sentido plantear que es responsable ante el mundo en su totalidad, lo que llevaría a la irresponsabilidad por imposibilidad, ni reducir su responsabilidad a un grupo de personas limitado y sin criterio.

Freeman define a los grupos implicados o stakeholders como «cualquier grupo o individuo que puede afectar o ser afectado por la realización de los objetivos de una organización»

Fuente: (Parra, 2006)

Se denomina aquí grupos implicados directos a aquellas personas que configuran la organización y que son los artífices, en sentido estricto, de la puesta en práctica de la misión específica de la organización. Entre los grupos implicados directos se encontrarían quienes crean la organización y ostentan su posesión en sentido material y económico, así como todos los miembros que la integran, tengan o no tareas de responsabilidad directiva sobre otros.
Entre los que aquí se denominan grupos implicados indirectos se incluirían aquellos que aportan los recursos necesarios para que pueda ser realizada la actividad de la organización (materiales, equipos, tecnología, información, fondos financieros, etc.), sin los cuales no podría llevarse a cabo la misión específica.

BIBLIOGRAFÍA


Parra, M. G. (2006). Ética en las organizaciones: construyendo confianza. Pearson Educación.

¿ANTE QUIÉN ES RESPONSABLE LA ORGANIZACIÓN?


Según (Parra, 2006) Ante la cuestión planteada acerca de cuáles son las responsabilidades de una organización, se han descrito seis principios éticos, tres referentes al plano organizacional (respeto, solidaridad y subsidiariedad) y tres en el plano personal (justicia, profesionalidad y excelencia). Detrás de todos estos principios se encuentra la concepción de la responsabilidad social como cooperación al bien común, a la que está llamada en mayor o menor medida toda organización, y sus miembros. Con su contribución al bien común, la organización se ve legitimada desde el punto de vista ético y su actuación, más o menos responsable, será un fundamento clave que explique la mayor o menor confianza social de la que se hace merecedora la organización.




BIBLIOGRAFÍA

Parra, M. G. (2006). Ética en las organizaciones: construyendo confianza. Pearson Educación.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL Y LOS PRINCIPIOS ÉTICOS DE ACTUACIÓN PERSONAL.

Según (Parra, 2006). Los principios éticos de actuación personal responsable son criterios que ayudan a cada persona a comportarse libremente de modo responsable. La responsabilidad ética es siempre del que actúa, de modo que también cuando representa a la organización, cada persona es éticamente responsable de sus actos libres, que además podrán incidir en la reputación de la organización a la que representen.

Se enumeran a continuación tan sólo tres principios de actuación personal, desglosados en acciones particulares
Fuente: (Parra, 2006)

El principio de justicia en la actuación personal dentro de la organización implica actuar conforme a la legalidad y la justicia, con objetividad y rigor.
El principio de profesionalidad en la actuación personal dentro de la organización implica actuar con integridad, veracidad y prudencia o sabiduría práctica.
El principio de excelencia en la actuación personal dentro de la organización implica actuar con actitud de superación, de servicio y de cooperación.

BIBLIOGRAFÍA



Parra, M. G. (2006). Ética en las organizaciones: construyendo confianza. Pearson Educación.

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL Y LA ORIENTACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN AL BIEN COMÚN.


Según  (Parra, 2006) La responsabilidad social no es una cuestión puramente técnica o económica. Detrás de un comportamiento de la organización que es bueno, desde el punto de vista ético, se encuentra la justificación que hace legítima su existencia. Más allá del reconocimiento social o de la aceptación pública de una organización, está la reflexión acerca de su sentido, de su razón de ser, en la sociedad.

Existen tres principios éticos básicos de responsabilidad social, que se desprenden directamente de esta necesidad de cooperar al bien común, y que son por tanto fundamentos de la legitimidad ética de las organizaciones.
Fuente: (Parra, 2006)

El principio de respeto a los derechos humanos constituye un principio ético básico de responsabilidad social que puede enunciarse como el deber que tiene toda organización de respetar los derechos fundamentales de la persona, precisamente por el hecho de ser personas.
El principio de solidaridad, constituye un principio ético de responsabilidad social que establece que los individuos y los grupos sociales han de contribuir al bien de la sociedad a la que pertenecen de acuerdo con su propia naturaleza y capacidades.
El principio de subsidiariedad, constituye un principio ético de responsabilidad social que establece que las estructuras sociales de orden superior han de respetar y promover la iniciativa y la actividad de las organizaciones con miras al bien común, y éstas a su vez han de hacer lo mismo con las personas individuales.

BIBLIOGRAFÍA



Parra, M. G. (2006). Ética en las organizaciones: construyendo confianza. Pearson Educación.


LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA

 ORGANIZACIÓN


Según (Parra, 2006)
Cada una de las concepciones (responsabilidad como obligación legal, como reacción social, como sensibilidad social y como actuación social) implica la incorporación de un nuevo aspecto a la noción del concepto de responsabilidad. (Pág. 366)
Fuente: (Parra, 2006)

La responsabilidad social entendida como obligación social es aquella perspectiva teórica que defiende que la única responsabilidad de una organización es realizar su actividad dentro de los límites legales y normativos que impone la sociedad.
La responsabilidad social entendida como reacción social es aquella perspectiva teórica que defiende que la responsabilidad de una organización es realizar su actividad sin limitarse exclusivamente a los límites legales o normativos vigentes, sino dando respuesta a los requerimientos o exigencias de los diversos grupos sociales.
La responsabilidad social entendida como sensibilidad social es la perspectiva teórica que defiende que la responsabilidad social de una organización es realizar su actividad sin limitarse exclusivamente a cumplir las leyes y reglas del juego, sino anticipándose a las necesidades sociales, más allá de la obligación y de la reacción ante problemas particulares.
La responsabilidad social entendida como actuación social es la perspectiva teórica que defiende que la responsabilidad social de una organización debe estar integrada en todas sus acciones, y por tanto, debe contar con principios éticos de responsabilidad social, con procesos para su puesta en práctica y con instrumentos para la evaluación de estas actuaciones.

BIBLIOGRAFÍA


Parra, M. G. (2006). Ética en las organizaciones: construyendo confianza. Pearson Educación.